La magia del deporte

Helados, sueños y fútbol tierra adentro

El anuncio de una prueba significa para muchos jóvenes la oportunidad de buscar cumplir con sus sueños. Para algunos, la única oportunidad.

Helados, sueños y fútbol tierra adentro. Fotos: Ivan Pando. 
Por Pedro Lezcano - @pedritolezkano

Este es el caso de Alexander Javier Vera López. Zagal nacido y criado en un pequeño distrito del departamento de Amambay, ubicado a más de 400 kilómetros al noroeste de Asunción, capital del Paraguay.

Con la mayoría de edad decretada, tal y como muchos labriegos del país, Alex tuvo que migrar de su joven "Karapaí" natal a una ascendente ciudad en vías de desarrollo. Un lugar lejos de casa donde cumplir el sueño de ser futbolista profesional resulte un poco menos hostil.  

ANUNCIO. En San Pedro, el Deportivo Santaní, actualmente en la División Intermedia, abría sus puertas a la incorporación de nuevos valores por la vía de las populares pruebas.

Alex, hincha confieso del club fundado en 2009, idealizaba entonces su oportunidad. Tal vez su única oportunidad.  

Desde pequeño, él pateaba balones en el "13 de mayo" y de adolescente se perfilaba como mediocampista por derecha, pero como "Karapaí" carece de una Liga oficial, las posibilidades de competir con mayor regularidad le resultaban escasas.

Claro está que en la vida nada es fácil, y menos para las personas de recursos limitados. Alex primero debía convencer a su abuelo de habilitarle un pequeño préstamo en concepto de pasaje.

Don Victoriano Vera, agricultor que sin su nieto perdería a su más leal secretario, reflexionó y revisó sus ahorros. Para el pasaje no había, sin embargo la venta de unos kilos de mandioca estaban próximos. Con aquel ingreso, Victoriano le entregó unos guaraníes y la tradicional bendición católica a su vástago.

Además le encomendó que diera todo por su madre, una mujer cuyo único hijo no ve desde hace 12 años, tiempo en que la misma viajó como miles de otros paraguayos por motivos laborales a Mar del Plata, Argentina. Alex conoce a su padre, más nunca establecieron relación alguna.   

ÉXODO. De la misma manera, mochila al lomo, partió entonces con sus mínimas pertenencias el ingenuo volante de contención por derecha hasta San Estanislao.

Allí, y al poco tiempo de estar en cancha, llamó la atención del estratega Robert Gauto. Acto seguido el entrenador albinegro le informó que estaba para quedarse y entre conversa y conversa descubrió que el protagonista de esta historia carecía de un lugar en donde pasar la noche y hasta de medios económicos para satisfacer sus necesidades básicas en los próximos días.    

Gestión mediante, la modesta sede física de la Liga Santaniana de Fútbol se convertiría en el nuevo hogar del karapaiense. La ciudad pronto lo acogería y casi sin creerlo, Alex se perfilaba a desarrollar su quimera.

Al rato también se empleó en una pequeña empresa del rubro de los helados y así, sin descuidar los duros entrenamientos, pasa sus tardes conduciendo un carrito de picoles al precio de una, dos y hasta tres monedas de a mil por las calles de los barrios que bordean el arroyo Tapiracuái.

"Todos me ayudan y me apoyan acá en Santaní. Igustoiterei, sa'i ahechaga'u la che valle ha ijetu'uvoi la visita porque ochentamil ovalé la pasaje (Extraño poco a mi pueblo y además es complicado ir de visita, 80 mil cuesta el pasaje de autobús)", cuenta un emotivo Vera.

"Mi sueño era jugar acá. Cristian Paredes la che ídolo principal. Al día aheja (vendo) entre 80 ha 90 helados por ahí. Gracias a Dios no me falta nada", agrega al respecto en plena conversación quien lejos de la capital del país espera por su debut cuanto menos en la Reserva, este sábado 18 de marzo, fecha en que arranca uno de los torneos más apasionantes del balompié paraguayo, la División Intermedia.