La magia del deporte

Salvador Cabañas: El Mariscal de los pequeños sueños

VIDEO. Un 25 de enero del 2010 su vida cambió para siempre. Una bala acabó con sus sueños como futbolista, pero al mismo tiempo el destino le señaló su nuevo camino. Hoy, 7 años después, Salvador Cabañas es el Mariscal de los pequeños sueños.

Cabañas, en pleno trabajo durante la práctica en Capiatá. Foto: Rodolfo Areco – D10.

 

Por Rodolfo Areco - @RodyAreco

Nada, ni una bala en la cabeza, podrá separar a Salvador Cabañas de los campos de fútbol. Hace 7 años, un trágico suceso casi acabó con su vida, pero sobrevivió con el alto precio que significó el fin de su carrera como jugador en su mejor momento.

Soy de los que creen que en este mundo nada pasa por casualidad y tal vez Salvador va comprendiendo los porqués cada vez que se pone el buzo de entrenador y se para frente a los chicos de la escuela de fútbol del Deportivo Capiatá.

Desde el mes de noviembre de 2016, el Mariscal tomó un nuevo desafío, que cumple con la misma excelencia que desprendía con sus pies, ante la mirada de los pequeños cracks que embelezados siguen sus instrucciones.

El Mariscal con cada indicación alimenta los sueños, esos de hacer una mágica jugada frente Argentina, esos que se imaginan con un balón en los pies en las polvorientas canchitas de los barrios, esos en los que se elude rivales y termina en un grito de gol ensordecedor en el Defensores del Chaco.

"Dentro de poco va a haber uno que surja de este equipo y ojalá llegue, porque no a la Selección Paraguaya. Hay varios jugadores muy buenos que están demostrando, ojalá sigan demostrando y sean grandes profesionales", comenta con entusiasmo el "Profe" Salvador mientras algunas personas esperan su turno para sacarse una instantánea con él.

No quiso recordar la historia del Bar–Bar, el tiempo se encargó de enterrar los recuerdos y permitirle disfrutar del presente en el que apunta a transmitir todo lo que aprendió dentro del rectángulo verde. Salvador Cabañas sigue disfrutando del fútbol, hoy más que nunca, dejando su impronta.